saturno en libra (primera parte)

Martes 8 Junio 2010 by paloma

Esta es una serie dedicada a Saturno, el Dios del tiempo, que devora a sus hijos. Después de una intensa estadía de dos años y medio en el signo de Virgo, Saturno  entra en Libra el 21 de Julio. En esta primera parte hago una introducción al arquetipo y sus lecciones y hablo de la oposición de Saturno y Urano  que nos ha estado influenciando en estos pasados dos años.

En la segunda parte hago una recapitulación de la estadía de Saturno en Virgo y sus lecciones. Y en la tercera parte abordo la entrada de Saturno en Libra y como se engrana con el escenario de la Gran Cuadratura Cardinal.

Algunas de las palabras que definen la influencia de Saturno son : limitación, tiempo, seguridad, estructura, proceso, lentitud, crecimiento, aprendizaje, maestros, severidad, juicio, disciplina, densidad, constancia, sabiduría, discernimiento, realismo.

Saturno en la astrología tradicional era considerado el Maestro del Karma, regente de nuestras acciones pasadas y de nuestro árbol genealógico, y la influencia de esta herencia en nuestro presente. Influencia que era considerada negativa y limitante, y que conllevaba la severidad de un castigo por los “errores” cometidos, ya sea por nosotros o nuestros antepasados. Hoy día, esta astrología, categórica y lúgubre, ha evolucionado y podemos expandir sus significados a todo lo que tenga que ver con el proceso de crecimiento y aprendizaje que nos lleva a la auto maestría.

De alguna manera lo que hemos aprendido de nuestros padres, las estructuras heredadas de nuestra crianza , las creencias y valores que nos han sido inculcados, son las que nos forman y a la vez nos limitan. Sin embargo, la astrología contemporánea, influenciada por el pensamiento moderno, la psicología transpersonal, la espiritualidad y otra corrientes filosóficas, nos ofrece una visión más amplia y constructiva de este arquetipo y su influencia en nuestras vidas.

Saturno es un arquetipo clave para nuestra evolución en la medida que nos muestra aquello que está fosilizado y que nos impide crecer. Es un punto clave en el proceso de toma de conciencia y nos muestra dónde estamos bloqueados. A través de sus lecciones podemos trascender la repetición de los guiones del pasado y, una vez asimiladas sus lecciones, nos permite caminar con pie firme por nuevos territorios y crear y construir nuevas realidades.

Los procesos Saturninos son proporcionalmente dolorosos al nivel de resistencia que le ponemos a sus lecciones. Si nos resistimos a ver y aceptar sus enseñanzas puede ser implacable y severo. Esto se puede manifestar como pérdidas (de trabajo, pareja, dinero, amigos, etc.) que nos llevan a  pasar por periodos de depresión, aislamiento, tristeza y miedo. Sin embargo, éstos son simplemente los síntomas de nuestra resistencia interna, nudos y bloqueos, que debemos deshacer para crecer y aprender. Saturno nos enseña el poder de la realidad versus el escapismo de la ficción, el ideal o la fantasía que nos hemos creado como verdad. La realidad puede ser dolorosa, y sin embargo, es vital, ya que es en la maestría de la densidad Saturnina que creamos realidades duraderas, proyectos sostenibles y relaciones responsables. El peligro de Saturno está en su dureza y su juicio. Puede manifestarse de manera implacable enfriando nuestro corazón y nuestra capacidad a ser flexibles y abiertos.

Saturno tarda 30 años en darle la vuelta a la rueda del Zodiaco. A los 30 años enfrentamos nuestra primera crisis de independencia y nuestra iniciación a la adultez. Los 30 años es la edad en que nos damos cuenta, por las buenas o por la malas, que somos responsables de nuestra vida. Es una edad de cambios profundos que bien vividos nos llevan por un nuevo camino, uno elegido por nosotros mismos. El retorno de Saturno marca un antes y un después en nuestra vida. Puede tomar la forma de una crisis existencial, un divorcio, un cambio laboral , una enfermedad, o la muerte de un ser querido. La especificidad de su lección es particular a la singularidad de la vida de cada uno, sin embargo, lo que le da un sentido de unidad colectiva al tránsito es la experiencia de haber pasado por un proceso lo suficientemente intenso como para despertar las partes latentes y dormidas del ser. En el libro de Saturno, esto se llama madurar.

Saturno funciona mediante la polaridad, es decir como contrapunto a la influencia de otros planetas. Por ejemplo, con Júpiter, el planeta de la expansión, de la abundancia y de la alegría, Saturno trae la contracción, la limitación, la carencia y la seriedad. Con Urano, que no habla de lo innovador, el futuro, la creatividad y el ingenio, Saturno se presenta conservador, defensor del pasado y de las estructuras establecidas. Con Neptuno, que nos habla de la espiritualidad, del ideal, de la fantasía y la imaginación, Saturno es realista y materialista. Su rol es contraponer, anclar, recordar, contener, retener, preservar en nombre de lo seguro, lo conocido y lo estable. Es también la resistencia al cambio.

En su manifestación positiva Saturno nos da la constancia, la disciplina, el enfoque y el buen manejo del tiempo y de la energía para llevar a cabo nuestros proyectos. La bendición de Saturno es que ahí donde hemos aceptado su lección y hemos enfocado la energía en madurar y crecer, los resultados positivos son seguros. Saturno es la mejor inversión para quien esté dispuesto a trabajar con disciplina y compromiso. Es un umbral de prueba donde el Universo nos pide que demos lo mejor de nosotros y pongamos de nuestra parte.

Los tránsitos de Saturno nos pueden hacer sentir pesados, como si nadáramos contra la corriente agotando nuestras energías hasta llegar a una sensación de inmovilidad. Otra imagen para Saturno puede ser la del carbón, que tras años, se  transforma en diamante. Saturno apunta a la paciencia y la consistencia. Si no manejamos su energía, no llegaremos a ser maestros de nuestra propia existencia y no alcanzaremos a experimentar toda los beneficios que trae a nuestras vidas.

Desde Septiembre del 2007 hemos estado bajo la influencia fluctuante de la oposición de Saturno en Virgo y Urano en Piscis. La oposición es un ángulo de 180 grados entre dos planetas. Están frente a frente, tienen discursos y agendas opuestas y generan tensión. La oposición le da fuerza a un planeta sobre el otro hasta que la energía gira hacia el otro planeta creando tensión y confusión. Son dos voces que tiran cada una para su lado. La solución creativa a la oposición está en el punto medio, es decir la integración de las dos energías de manera armoniosa.

Urano nos trae la voz del futuro, nos ofrece la visión de un nuevo mundo posible, nos dice que el espíritu y la energía de estos tiempos pide una revolución de nuestras conciencias  y que debemos soñar lo nuevo y lo diferente. Urano nos invita al vuelo, a la libertad, a soltar amarras y a atrevernos. Saturno por su lado, nos pide prudencia, cautela, nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de estos cambios, nos pide que vigilemos nuestro presupuesto, y nos interroga sobre cómo lo vamos a llevar a cabo nuestros sueños. Nos hace dudar, nos hace temer y nos pide que caminemos de manera segura.

La clave para integrar estas dos energías, no está en ignorar una y potenciar la otra. Si seguimos la voz de Urano sin integrar a Saturno, podemos lanzarnos en proyectos maravillosos pero que tienen poca probabilidad de continuidad y florecimiento, y que al cabo del tiempo nos enfrentan a la pérdida de recursos y energía. Sin Saturno volamos en el ideal, en el sueño, sin desarrollar la herramientas necesarias para llevarlo a cabo. Saturno nos ofrece la madurez, el compromiso y la dedicación necesarios para manifestar estos sueños.

El remedio a esta polaridad está en la conciencia y la voluntad de transformar lo errores del pasado en experiencias de aprendizaje y crecimiento que nos hacen más maduros, más cuidadosos y más sabios. Esta conciencia nos permite integrar la energía liberadora de Urano y canalizarla de manera constructiva. Saturno parece querer limitarnos y quitarnos lo que más creemos desear, sin embargo, si integramos sus lecciones nos trae la sabiduría  y la constancia que hace que nuestras visiones Cranianas se manifiesten en la materia de manera duradera y sólida. La búsqueda del equilibrio dentro de esta polaridad nos puede movilizar sentimientos de impaciencia, miedo, duda y depresión. Esto son síntomas de nuestra prisa por salir de la lección en vez de ejercer la paciencia y la constancia necesarias para el florecimiento del cambio que hemos invocado.

Una imagen que ilustra esta polaridad es la de la construcción de una casa. El diseño sobre papel de la casa puede ser innovador, excéntrico, audaz y muy creativo, pero a la hora de construirla para que sea habitable, debemos pasar por el cuido y las reglas de construcción básicas que garanticen la seguridad de la vivienda. Esta base estructural es Saturno.

Estoy ahora disponible para consulta telefónicas y en persona. Si tienes alguna pregunta o consulta relacionada con  tu carta natal no dudes en contactarme : aquipaloma(arroba)gmail.com,

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