luna nueva en géminis :: sí al cambio

Martes 31 Mayo 2011 by paloma

aquí hay más información sobre el eclipse de mañana.

Bajo esta Luna Nueva en Géminis tenemos la oportunidad de cruzar un portal.

El 1ero de Junio la Luna Nueva estará acompañada de un Eclipse solar. El 15 de Junio tendremos un Eclipse Lunar y el 1ero de Julio otro Eclipse solar. Los Eclipses son aceleradores del cambio y los días entre los Eclipses estamos en un umbral, en un entretiempo, en el cual tenemos la oportunidad de crear nuevos ciclos y nuevos patrones para nuestra vida. Es un tiempo excelente para superar adicciones, para empezar una nueva rutina, para integrar una nueva actividad en nuestra vida, por ejemplo, ya que lo que pensamos, sentimos y soñamos durante este “entretiempo” tiene el apoyo y la fuerza del universo para establecen nuevos circuitos, nuevas líneas de acción y manifestación que nos facilitan el cambio y la transformación. Es un tiempo de poder y de mucha energía. Cuanto más conscientes estamos de estas oportunidades, más energía tenemos a nuestra disposición para navegar las circunstancias que se presentan.

El primer eclipse, durante la Luna Nueva, se da en el signo de Géminis, un signo de aire, asociado a nuestra capacidad de aprender , de comunicarnos y de escuchar,  y a todo lo relativo a nuestros procesos mentales. Géminis es un signo mutable y de cambio.

Su gráfica son dos líneas verticales, con dos líneas horizontales en la parte superior y en la parte inferior. Estas dos líneas verticales representan la dualidad de nuestra mente y las dos líneas horizontales, arriba y abajo,  el cielo y la tierra. En medio de estas líneas tenemos un espacio vacío, un espacio de aire y silencio. Este espacio lo podemos cruzar cuando cambiamos nuestra percepción horizontal de los dos polos, a la unidad de la verticalidad.  El eje de nuestra unidad nos ubica entre el cielo y la tierra. Esta verticalidad nos permite cruzar el portal de la dualidad y entrar en otra dimensión, un nuevo paradigma, una nueva manera de estar y vivir la realidad.

En Géminis los proceso mentales se radicalizan : entramos en la dualidad del sí y del no, el blanco y el negro, lo bueno y lo malo.  Esta dualidad hace que la energía de Géminis nos haga gravitar constantemente de un extremo al otro. Nos hace dudar, comparar, separar y antagonizar. En Géminis el desafío está en encontrar el punto medio, la tercera vía que nos saque de la dualidad.

La Luna Nueva siempre es un tiempo de elección y de selección. Dejamos atrás los aspectos que no nos sirven y nos abrimos a las nuevas energías disponibles para avanzar. Una vez al mes, este proceso nos enfrenta, de manera cíclica y natural, a nuestra sombra, a los aspectos ocultos que  bloquean la fluidez de nuestro camino. Cada Luna Nueva nos invita a hacernos concientes de esta dinámica.  Este proceso de discriminación mantiene nuestra rueda limpia y nos permite progresar sin quedarnos atrapados en los patrones repetitivos del pasado.

La Luna, como buena madre, nos ayuda a poner orden en nuestros asuntos, nos invita  a hacernos concientes, en nuestro día a día, de los patrones que definen nuestro camino, ¿cómo y cuándo nos repetimos? ¿en estos pasados días, qué patrones del pasado se han hecho visibles? ¿qué asunto de ha manifestado que podemos reconocer, nombrar y dejar ir? ¿qué costumbre, actitud, hábito, creencia queremos dejar atrás? ¿qué pensamientos se repiten en nuestra mente y bloquea lo nuevo?

Cuando estamos fuera de nuestro centro y de nuestra verticalidad nos hacemos más vulnerables a los vaivenes de la dualidad mental: un día pensamos y creemos sentir una cosa y, al  otro día, algo pasa, y sentimos lo contrario; un día estamos en armonía con lo que hacemos y creamos, o con alguien, y unos días después nos enfrentamos a que en nosotros se manifiesta lo contrario; un día estamos convencidos de nuestras decisiones y de nuestro rumbo para, otro día, sentir la duda y el cuestionamiento.

Esta dinámica nos impide profundizar y encontrar un centro en nosotros que nos sostenga durante estos vaivenes mentales. Un centro que observa y escucha y que, sin embargo, no se deja llevar ni influenciar por las fluctuaciones externas.

Uno de los aspectos de la sombra de Géminis tiene que ver con la superficialidad. En Géminis nos quedamos atrapados en el juego de la mente, en la parte que es curiosa y que necesita estímulo inmediato. Géminis está asociado con la edad en la que aprendemos a hablar, en la que el niño se despierta a los estímulos externos, se abre al mundo y explora sus capacidades de interacción, su influencia y su poder sobre su entorno. La trampa de la dualidad de Géminis es que nos podemos quedar atrapados en el ir y venir de los estímulos externos, atrapados en una mentalidad que necesita elegir ¿en qué áreas de nuestra vida se manifiesta la doble cara de una situación? ¿qué situación o persona nos confronta a nuestra mentalidad blanco y negro, a nuestra visión radical? ¿qué situación o persona nos hace fluctuar de una sensación a otra? ¿qué persona o situación nos confunde, nos hace dudar, nos cambia nuestro ánimo, nos debilita o fortalece? ¿qué nos estimula? ¿qué nos causa curiosidad?

La dualidad de Géminis la proyectamos en el exterior. Los eventos, personas y situaciones que activan nuestras fluctuaciones internas son espejos de nuestra dualidad: lo no unificado, lo separado, en nosotros.  Este estado de separación interna es la que causa nuestra duda y nuestro miedo ya que cada vez que experimentamos un aspecto de la dualidad, estamos también viviendo la ausencia y la carencia del otro. La duda y el miedo se nutren de la separación de la unidad.

Un día sentimos unión con una persona y otro día esta persona no nos responde de la manera que esperamos y se activa nuestra sensación de separación de esta persona, expresamos nuestro descontento y esta persona a su vez se le activa una respuesta y así vamos rebotando y buscando en el exterior, en los demás, en nuestras actividades, el equilibrio y el balance interno de la unidad.

Cuando estamos en nuestro centro, la reacción o cambio de actitud de alguien hacia nosotros no nos cambia. Podemos observar desde un lugar más profundo el cambio , la fluctuación, pero no nos dejamos arrastrar o llevar por los cambios en la superficie. Si profundizamos nos damos cuenta que lo importante, que es el amor y la unión, están intactos en lo profundo, independientemente de la fluctuación en las reacciones.

Cuando alguien demanda atención, esta persona está fuera de su centro y busca conectarse con el centro de otra persona. Es importante reconocer cómo se mueve la dinámica de la dualidad en nuestros vínculos, ya que Géminis tienen que ver con nuestra comunicación. Cómo nos comunicamos, desde la palabra, el cuerpo o el silencio, es el espacio en el que manifestamos nuestras necesidades y construimos nuestra realidad. ¿desde dónde nos comunicamos, desde el centro o desde la dualidad? ¿podemos distinguir la diferencia? ¿cómo nos comunicamos con nuestros jefes, nuestro empleados, nuestros hijos? ¿cómo expresamos nuestra dinámica interna cuando nos comunicarnos? ¿cómo es nuestro tono, nuestra voz? ¿gritamos, regañamos, exigimos?

Otra dimensión de la sombra de Géminis tiene que ver con la crítica, con la envidia y con la mentira. Cuando estamos atrapados en la dinámica de la dualidad, cuando estamos de un lado de la polaridad, vivimos la carencia del otro extremo. Cuando alguien encarna valores y virtudes que deseamos para nosotros, lo vivimos desde de su ausencia. Sin embargo, la envidia no es otra cosa que ver en espejo del otro las cualidades que tenemos latentes en nosotros, que no hemos integrado y que deseamos expresar. La crítica, el hablar de lo que otros hacen, el cotilleo, el chisme, etc, son manifestaciones de la energía más superficial de Géminis. ¿deseamos lo que otros tienen? ¿deseamos los dones y talentos de otras personas para nosotros? ¿cuánta energía gastamos en hablar de la vida de otros? ¿envidiamos las capacidades de los demás para llevar su vida, para crear, para vivir? ¿cómo se manifiesta nuestro deseo de tener lo que otros tienen? ¿alabamos, criticamos, callamos?

Detrás de esta dinámica, cuando profundizamos, nos encontramos con la insatisfacción y con la frustración.  La energía que invertimos en estar pendientes a lo que pasa fuera de nosotros nos hace vulnerables a las fluctuaciones de nuestro entorno y nos impide darnos cuenta de que nuestro verdadero anhelo no está siendo nutrido. Nuestro verdadero deseo es la unidad. Esta conciencia es el portal de nuestra verdad interior, el centro de nuestro ser, ahí donde nos encontramos en la unidad. Cualquier frustración e insatisfacción en nuestra vida tiene su origen en nuestra necesidad de unión interna, de unión con nuestro espíritu, de la unión de nuestra parte femenina y masculina, de la unión de nuestra alma con nuestro cuerpo y de la unión de nuestra dualidad en unidad.

Cuando nos desconectamos del ruido de la dualidad, el ir y venir de la mente de un polo al otro, encontramos el silencio. Desde nuestro centro silencioso somos capaces de integrar los estímulos internos sin que nos atrapen, somos capaces de escuchar nuestra voz interior, nuestra verdad, y escuchar a los demás.

Cuando no estamos en este lugar, estamos desconectados de nuestra verdad. Cuando estamos fuera de nuestro centro, vivimos nuestras mentiras como verdades y nos enfrentamos a las mentiras ajenas, reflejos que nos muestra que no hemos alcanzado nuestra verdad. Géminis nos confronta a las mentiras que nos decimos y a las verdades que escondemos.

El signo de Géminis representa dos pilares, dos columnas y, entremedio,  un espacio. Este espacio es un portal, un pasaje que si somos capaces de vislumbrar, y cruzar, nos lleva a la dimensión de nuestra verdad interior. La Luna nueva y el eclipse en Géminis nos enfrenta a cada uno de nosotros a una elección. Nos podemos quedar en la dualidad o podemos decir sí al cambio y cruzar este portal. Este umbral nos lleva a un cambio de paradigma, la transformación de nuestra percepción, en la cual nos liberamos de las trampas del pensamiento y entramos en el territorio del entendimiento de la conciencia.

Esta Luna Nueva abre, a su vez, un portal mayor ya que durante todo el mes de Junio estaremos moviéndonos con la energía de los eclipses que nos ofrecen múltiples oportunidades de observar cómo el pensamiento dual se desmantela en nosotros y en nuestro entorno. En cada momento de este periodo tenemos la oportunidad de hacernos concientes de cómo habitar en el centro y de cómo cada situación de nuestra vida nos invita a  cruzar este portal. Es un proceso continuo y sostenido que crea un nuevo patrón en nuestra vida. Este proceso nos lleva a la toma de conciencia de que es nuestra percepción la que crea la realidad y que, si queremos, podemos cambiar los patrones mentales que influencian nuestra manera de percibir.

El espacio al cual estamos invitados a través de esta puerta invisible nos lleva a los reinos de la mente superior, de la conciencia. Aquí  nuestra intuición se abre paso y se fortalece. La intuición es el don que  Géminis nos ofrece cuando estamos en la unidad, cuando escuchamos con atención la verdad que el alma nos susurra . Es un tiempo de conectar con lo que sabemos sin temer lo que nuestra intuición nos revela ¿sabemos distinguir entre la intuición y el miedo? ¿podemos escuchar lo que nos dice nuestra intuición? ¿evaluamos, criticamos, censuramos lo que nuestra intuición nos dice? ¿le tenemos miedo a  nuestra intuición? ¿dejamos que los cuestionamientos ajenos nos hagan dudar de lo que sabemos? ¿quién nos cuestiona?

Durante este tiempo de eclipses algo interno se abre y se revela a la luz de nuestra conciencia. Nueva capas de información se abren en nuestro interior y tenemos acceso a nuevos niveles de conciencia. Durante la Luna Nueva es importante decir que sí a este cambio y dar el paso con confianza. Es posible que obstáculos, síntomas de malestar y pesadez,  se manifiesten cuando nos afirmemos en nuestro deseo de participar del cambio. Estos son viejos patrones mentales que se activan ante la invitación de lo nuevo. Lo mejor que podemos hacer es observarlos, nombrarlos y dejarlos ir.

Géminis rige los pulmones y nuestra respiración. Hay una conexión profunda entre nuestra capacidad de recibir el prana de la  vida, el aire, y nuestra capacidad de sostener nuestro centro y nuestra verdad. Cuando nos sintamos atrapados en una situación que nos hace experimentar las dinámicas de la dualidad, podemos tomarnos un tiempo y respirar profundamente mientras observamos lo que sentimos y lo que pensamos. Con cada respiración podemos anclarnos en un lugar más profundo dentro nuestro y encontrar nuestro centro. Es desde ahí que sentiremos el cambio en nosotros, y el umbral al cual Géminis nos invita a cruzar.

El aire es nuestro aliento vital. Lo que inhalamos también lo exhalamos. El espacio entre el aire que entra en nuestro pulmones y el aire que sale es un entremedio de silencio y quietud, es el espacio fino y sutil entre los dos pilares del portal de Géminis. La clave para hacer el cambio está en nuestra respiración conciente y en la calidad del aire que exhalamos. En cada respiración, ofrecemos un aparte de nosotros al mundo y recibimos una parte del mundo en nosotros. Cuando hablamos, nuestra palabra comparte la exhalación de nuestro aliento. Nuestra palabra es aliento y nuestra respiración su verdad. Este es el centro de la vida y la creación.

Cuando algún elemento externo activa nuestra miedo, nuestra duda, o cualquier reacción que nos saca de nuestro centro, es un buen tiempo para respirar y hacernos dueños de nuestra verdad y de nuestra palabra. Cuando respiramos abrimos el camino para que nuestra verdad se manifieste y desde el silencio interno escucharla. ¿callamos frente al otro? ¿nos tragamos nuestras palabras?¿a quién privamos de nuestra verdad? ¿nos ahogamos con lo que no decimos? ¿cómo están nuestros pulmones, nuestro pecho, nuestra garganta? ¿hablamos sin reflexionar, sin hacer un pausa, sin respirar antes de expresarnos? ¿hemos experimentado la diferencia de hablar desde nuestro centro y hablar desde la reacción?

Nos movemos en una realidad que está cada vez más saturada de mensajes, de información, de versiones y de interpretaciones de la situación social, política, económica y espiritual de estos tiempos. ¿quién dice la verdad? ¿quién nos miente? ¿a quién le creemos? ¿con quién nos identificamos? ¿quién nos estimula? ¿a quién escuchamos? ¿cómo discernimos la verdad de la mentira?

La Luna Nueva en Géminis nos invita a crear un filtro y a discriminar, desde nuestro centro, la diversidad de la información que nos llega . Nuestra verdad y nuestra intuición son nuestras guías y herramientas. Nadie nos puede decir qué pensar ni qué sentir. Nadie puede hacerse dueño de una verdad sobre la de otra persona. Nadie nos puede quitar lo que sabemos. La clave está en sentir en nuestro interior la resonancia de la unidad interna . Sentimos lo que resuena con nosotros y lo reconocemos. Nos reconocemos en la unidad del otro. Cuando nos encontramos y nos reconocemos podemos crear juntos una nueva realidad, unificadora.

Si salimos poco a poco, uno a uno, del ruido mental y de los estímulos externos, y profundizamos juntos, podemos cruzar un portal colectivo. El sí al cambio empieza en cada uno de nosotros, para luego abrirse a un sí colectivo, un movimiento unitario. Esta Luna Nueva nos invita a mirar profundo en nuestro interior y observar en qué áreas de nuestra vida estamos atrapados en una dinámica dual. En estos momentos estamos, como niños, aprendiendo a pensar de otra manera y a caminar en un mundo en extremos cambiante. Géminis es un signo adaptable y flexible, un maestro de la mutación. Es un buen momento para interrogarnos en qué área de nuestra vida estamos siendo rígidos, en que área estamos siendo testarudos, qué parte del pasado, qué historia no queremos soltar, a qué nos resistimos.

El vacío nos invita al salto interno, a un movimiento desde la quietud, a un silencio que acoja la sutileza del susurro, a la firmeza de creer en lo que sentimos y sabemos, y al  coraje de sostener nuestra verticalidad y de estar en nuestro centro. Este cambio es la semilla de todo cambio posible.

7 comentarios para “luna nueva en géminis :: sí al cambio”

  1. Elisa Dice:

    Paloma GRACIAS por este articulo. Dios te Bendiga por la LUZ que nos brindas!

  2. paloma Dice:

    Gracias, Elisa, por tu apoyo, lo aprecio :)

  3. Rocio Dice:

    Paloma, tus palabras son oro molido, gracias.

  4. Constanza Dice:

    Qué maravilloso y completo artículo, MUCHA GRACIAS, me resulto muy útil e ilustratico. Me alegró conocer este sitio

  5. Beatriz Dice:

    Excelente Paloma Gracias!

  6. Flavia Dice:

    Paloma, como siempre, agradezco tus artículos. Son integralmente reflexivos. “Si al cambio” es sabio. Gracias.

  7. nataly Dice:

    muchisimas gracias me ayudo kn muchos aspectos de mi vida!! :)

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